miércoles, 20 de julio de 2022

Labios de diosa

Igual este no es el mejor momento para escribir esta entrada, ya que la selección femenina está jugando la prórroga contra Inglaterra. No soy nada futbolera, pero me hace ilusión que nuestra selección femenina gane lo que sea. Hasta a las canicas. 

Sin embargo, ya tenía pensado el tema de hoy. Y cumplir con lo que uno planea es uno de los pilares de la civilización. 

A Lisa Eldridge la descubrí, al igual que muchas otras cosas buenas y molonas, a través de Carmen Pacheco en uno de sus blogs. Lisa Eldridge es una maquilladora profesional con más de veinte años de experiencia . Básicamente ha maquillado a medio Hollywood y ha hecho portadas para prácticamente todas las revistas de moda que hay. Además, también es la directora creativa de la línea de maquillaje de Lancôme y tiene un canal de YouTube donde sube tutoriales desde hace años. 

Ese canal es maravilloso. No solo por lo didáctica que es Lisa y lo mucho que se aprende, sino porque es un oasis de paz y tranquilidad en medio de Internet. Como buena británica, tiene un acento y una voz que a mí me relaja más que la valeriana, además de ser muy amable. Hay vídeos en los que realmente parece que Lisa se siente a explicar las cosas como si hablase con sus amigas (uno de mis tutoriales preferidos es este) y por si fuera poco, sus fans son simpatiquísimas y la sección de comentarios está libre de mal rollo. 

En su infinita sabiduría como profesional de la publicidad, Carmen Pacheco ya predijo que Lisa Eldridge acabaría sacando su propia línea de maquillaje. Pero lo que no sabía, o no dijo, fue que Lisa lanzaría su marca con tanta inteligencia. En varias ocasiones, Lisa Eldridge ha dicho que no tiene inversor ni trabaja con ningún gran laboratorio: su línea la financia ella sola. Por esa razón, en vez de lanzar toda una gama de productos, la está creando poco a poco. 

Y empezó con los mejores pintalabios del mundo: los True Velvet Lip Colours

Estos pintalabios son especiales por varias razones.

Las barras están muy pigmentadas: con una pasada los labios están completamente cubiertos de color saturado. El acabado es mate, pero no reseca los labios, lo cual es crucial. 

Los colores son preciosos y favorecen a todo tipo de piel: es verdad que Lisa vende los colores muy bien (leed las descripciones si no me creéis), pero es que además se puede ver cómo quedan en distintos tonos de piel. He de decir que esto es necesario, ya que sus productos no se pueden comprar sus productos en tienda física (bueno... casi nunca) ni se pueden probar previamente.

Pero además, la propia barra es una obra de arte, ya que imita la textura del terciopelo. Ese es el sello distintivo de esta gama y la obsesión de Lisa. Y el packaging es muy elegante y bonito, no lo voy a negar.

Empezó lanzando tres colores en 2018, entre ellos mi color preferido, con el que quiero ser incinerada o enterrada: Velvet Ribbon, el rojo definitivo y perfecto que blanquea los dientes.

Desde entonces ha lanzado muchos más colores de True Velvet y dos gamas más de pintalabios: Luxuriously Lucent, unos colores traslúcidos hidratantes y muy ponibles en verano, y los Insanely Saturated, con colores tan saturados como los Velvet, pero con un acabado menos mate. 

También lanzó  glosses, coloretes, iluminadores y finalmente las sombras líquidas y la base de maquillaje. Y es cuestión de tiempo que saque una máscara de pestañas. Y aunque no hay tienda física fija, sí ha abierto una tienda pop-up en Covent Garden, Londres, en dos ocasiones. De hecho, estará abierta hasta el 4 de septiembre... y no he podido ir. Ni la primera vez ni esta. Quizá la próxima, porque me apetece mucho.

Lisa Eldridge me entusiasma como creadora. Me parece inteligente, preciosa, buena, elegante y muy creativa. Pero además, sus pintalabios se han convertido en la piedra angular de mi maquillaje. Porque me gustan y me favorecen, obviamente. 

Pero sobre todo, porque son mis colores de batalla. Mis armas. Me siento poderosa y preciosa cuando los llevo, me gusto muchísimo mientras me los pongo, sonriendo picarona al espejo, y de algún modo es como si desbloquease mis superpoderes ocultos. 

Paso de ser una mujer normal a convertirme en una diosa. Como somos todas las mujeres. Lisa Eldridge me ha descubierto esa parte de mí que desconocía. Y aunque solo sea por eso, pardiez que seguiré comprando al menos un color por lanzamiento aunque tenga ya pintalabios para los próximos cien años.

1 comentario:

  1. Por fin me estoy poniendo al día y por fin estoy leyendo tu entrada sobre las barras de labios.
    El único maquillaje que usaba era el pintalabios, lo dejé cuando nos encerraron en casa, no lo retomé cuando salimos con la mascarilla puesta y sigo sin ponerlo. :( Yo era de rojos o colores naturales y usaba muchos gloses. Simplemente pintarte un poco los labios te transforma. No sé qué mecanismo se activa en nuestro cerebro, pero es el motivo por el cual en tiempos de crisis crecen las ventas de los rojos.
    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar

Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!