El tema de hoy es "mi primer amor". Me encanta lo escuetos que son estos temas. ¿Mi primer amor correspondido? ¿Platónico? ¿Quién sabe? No tengo tanta experiencia en este tema, dado que él es mi primer novio. Así que vamos a hablar de amores no correspondidos. Y aunque tengo material para escribir algunas entradas bastante deprimentes, nos piden que hable del primero, que afortunadamente fue el mejor.
El primer chico del que me enamoré fue X, mi compañero de cole en primaria. Le llamo X no porque quiera volver muy enigmático su nombre, sino porque es su inicial. Ya empezando por ahí, X era diferente.
Aunque íbamos a clase juntos desde tercero de preescolar, no me empezó a interesar hasta primero de primaria. Era un niño muy guapo, con el pelo cortado a tazón y unos lunares muy bonitos.
Por supuesto, era el príncipe azul de la clase. Todas las niñas querían ser su novia y todos los niños querían jugar como él al fútbol. Vale, estoy segura de que con el tiempo más de uno descubrió su verdadera sexualidad y de hecho, al cabo de unos años la mitad de los chicos no jugaban al fútbol. Pero se me entiende: X era popular.
¿Y cómo no iba a serlo? Era lindo, simpático e inteligente. O todo lo lindo, simpático e inteligente que se puede ser con seis años. O con siete. O con ocho... Vale, abreviaré: estuve pillada por él toda la primaria.
Pero no nos empezamos a relacionar hasta quinto de primaria. Entonces nos sentaron juntos en un par de ocasiones. Recuerdo que la profe de Conocimiento del Medio se acabó arrepintiendo, porque yo, que en general era tranquila y no habla apenas en clase, empecé a quedarme embobada mirándolo y hablando con él.
Y la verdad, mis intereses no han cambiado tanto. Intercambiábamos libros y cómics de Zipi y Zape, hablábamos de las series del momento (Padres forzosos y Un chupete para ella)... Por aquellas tuvo lugar la primera edición de Operación Triunfo. Y aunque Talía se estaba comprando los CD de las galas, hubo un par que no se compró. Pues bien, X me grabó mis canciones favoritas en un cassette muy amablemente, ¿se puede ser más bonico?
Y así nos pasamos quinto de primaria hasta que un día me dijo que a lo mejor se mudaba a Valencia (inciso: yo no soy de Valencia capital). A mí me entraron todos los males de golpe. ¿Ahora que empezábamos a congeniar se iba? Ese día tuvimos una conversación muy profunda y... le acabé diciendo que me gustaba.
Pero no se lo dije así, "me gustas", porque eso habría sido normal. Se lo dije con la frase que le dice Laurie a Jo en Mujercitas, la versión de Winona Rider. Os invito a buscarla en YouTube. Está en inglés, pero os podéis hacer una idea...
Dentro de lo que cabe, la verdad es que no fue tan mal. X fue todo un caballero. Me dijo que, aunque no me correspondía, que era una amiga y que no le parecía una tontería. Lo siento, me estoy riendo mucho recordando la siguiente frase que me dijo: "Ya no somos unos críos como cuando íbamos a segundo".
En fin. La cuestión es que sus padres se divorciaron y sí se acabó mudando a Valencia, aunque no recuerdo si en sexto o en primero de la ESO. Pero lo eché mucho de menos.
Desde entonces no lo he vuelto a ver. Alguna vez lo he buscado en Google y la verdad es que no he podido averiguar mucho. Pero a veces me pregunto cómo será. Si se habrá convertido en el hombre bueno y amable que fue con diez años. Me gusta pensar que sí.
Lo que sí tengo claro es que, si me lo vuelvo a encontrar, le recordaré esa frase que me dijo, porque no se puede ser más adorable. Ojalá pudiese viajar como adulta a aquel día a darle un abrazo muy fuerte a ese niño, porque fue más maduro que muchos sujetos que he conocido. Y ojalá haya encontrado una persona que se lo merezca. En cualquier caso, siempre lo recordaré con el cariño dulce e inocente con el que se recuerda al primer amor. Qué intensita que era ya de niña, ché.
Me has dejado loca con la frase de Mujercitas. No la recuerdo, pero estás a otro nivel.
ResponderEliminarJajajaja era muy intensita yo. Con diez añitos. ¿Tú también te declarabas a tus crush o eras sensata?
EliminarNo me declaraba. Y me sigue costando hacerlo. Más que sensata, patética.
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