Anoche cenamos con Primor y Abracitos, su novio. Fuimos a una pizzería de mi ciudad en la que hay pizzas veganas, Primor llevaba tiempo queriendo llevarme.
Luego fuimos a un concierto de Revólver, un grupo de mi infancia.
Lo pillamos empezado, él estaba cansado y nos íbamos a ir después de la siguiente canción. Deseé entonces que sonase mi preferida.
Y entonces sonó El roce de tu piel. Y bailamos, torpes. Y le canté, me miró, nos besamos y abrazamos.
Y es que no hay droga más dura que el amor sin medida. Y es que no hay droga más dura que el roce de su piel. Y es que no hay nada mejor que tener su sabor corriendo por mis venas. Nada mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!