...hacen la mezcla buena. Pero dado que todo el mundo conoce esta expresión para referirse a algo bueno y a algo malo, me sirve.
Me apetece hablar de libros. Llevo unas semanas aprovechando nuestros largos peregrinajes en coche a y desde Valencia (y otras partes de España, a quién quiero engañar) para leer como loca... y luego no puedo comentar los libros con nadie. Están las reseñas de Goodreads, sí, pero siempre llego tarde a la fiesta y yo pretendo sentar cátedra. Así que lo haré aquí, y para salirme de la norma, esta vez voy a hablar de libros bastante actuales.
La orilla de los vivos de Rodrigo de Pablo Ortiz
Como todos los años desde que salimos, él y yo fuimos a la Feria del Libro de Madrid. En la caseta de Versátil estaba firmando este autor y la chica de la caseta se puso a hablarme bien del libro, cómo no. Una novela sobre una viuda en la India que va a Varanasi a morir, porque si te entierran en el Ganges, se libera tu alma y acaban las reencarnaciones. Sonaba bien, pero admito que me llamó más la atención la portada. Bonita, delicada, me recordaba a otra novela de Versátil (Una visita inesperada, que aún tengo por leer). Abrí ambos libros para buscar la ilustradora de la portada y en efecto, era la misma: Eva Olaya. "Le debéis a Eva Olaya la venta de muchos libros, diseña unas portadas preciosas", le dije a la chica mientras le daba el libro para que me lo cobrase. "Eva Olaya soy yo". Flipé. Y por supuesto, la obligué a firmarme el libro después de que lo firmase el autor. Serendipias e ilustradora/editora encantadora y de buen gusto aparte, el libro me encantó. Tiene pasajes duros y no es una novela alegre, pero también desprende esperanza, una gran fuerza y a veces, hasta alegría. Una frase para recordar: "Cada pariente verá en ti la parte que cree que le pertenece. No olvides que tú eres una mujer de una pieza y te debes lealtad a ti misma".
La recomiendo, por supuesto. Muchísimo.
La maestra gitana, de Lola Cabrillana
Sigo a Lola por Twitter desde hace tiempo y me encanta. Creo que su labor es muy necesaria, que personas como ella y su padre ayudan a romper estereotipos y que debe ser una maestra muy especial que ojalá tuviesen mis hijos. Y por eso le debo una reseña justa a su novela.
La historia es sencilla y buena, el estilo es claro y fácil de digerir para quien esté poco acostumbrado a leer, y eso es fantástico. A mí se me queda corto. Redundante en ocasiones, demasiado ligero y sin desarrollar demasiado los personajes. Hay muchos personajes, pero pocos tienen carisma. El resto te los tienen que describir y eso es una lástima. (Acabo de tachar un párrafo con un minispoiler sobre algo que no me gusta, pero me he arrepentido. Es mejor ser amable. Además, el libro me ha gustado.)
En fin. Aunque solo sea por el padre de la protagonista, recomiendo sacarlo de la biblioteca. Se lee en una tarde. No cansa, ni ofende, ni... revoluciona. Y eso está bien. Ser una gran divulgadora y maestra es más que suficiente, ni implica ser una brillante escritora ni tampoco tiene que serlo. Además, esta novela ha acercado a la lectura a mucha gente y eso es un gran logro. Me ha gustado y me leeré lo próximo que publique. Pero ponerla por las nubes es hacerle un flaco favor. Lola va a mejorar mucho.
Cómo matar a tu familia, de Bella Mackie
Comprado en mi feliz viaje a Toulouse el otoño pasado. Este me lo leí en versión original, en inglés, porque me hizo gracia el título. Confieso que cometo genocidios y asesinatos en mi mente a veces, qué pasa. Mientras se queden ahí, todo está bien.
Narrado en (a veces cargante y pretenciosa) primera persona, cuenta cómo Grace mata a todos los miembros de su familia de formas creativas y originales sin ser descubierta. Los capítulos a veces se pasan de largos, es verdad. Y la protagonista es borde, arrogante y muy tonta a veces, pero me da igual: me estaba encantando la novela. La devoré en un viaje de ida y vuelta a Valencia. Me quedaba poco y tenía tantas ganas de saber cómo terminaba, que me quedé levantada hasta las dos de la mañana para acabarlo.
Cuando lo terminé, quise morirme. Quise quemar el libro. Quise presentarme ante Bella Mackie y zarandearla sin dejar de preguntarle: "Why those three last chapters, for heaven's sake? Why? WHYYYY??". Me enfadé tantísimo que no pude dormir, y a la mañana siguiente tenía que madrugar. Enfadadísima aún, por supuesto, y aún poseída por el espíritu de Mourinho. En serio, Bella, ¿por qué? ¿Qué necesidad había?
No lo leáis. No se lo merece. Pero si lo vais a leer, que sea de la biblioteca. Y si os gustaba cómo iba la novela, saltaos los capítulos en los que cambia la fuente. Ya está. La historia acaba ahí. En serio.
Como un suspiro, de Ferzan Ozpetek
Este me lo compré en mi felicísimo viaje a Roma, al poco de empezar a salir con él, y me lo he leído en versión original también, en italiano. ADORO las películas de Ferzan Ozpetek. Al menos, las dos que he visto. Y si tenéis Disney +, la serie Los ángeles ignorantes está basada en una de sus pelis, Las hadas ignorantes, y vale la pena. No es tan buena como la peli, pero está bien. En fin. Que me gusta mucho Ozpetek, que me hace feliz, y que me hacía mucha ilusión leerme un libro suyo.
Y está... bien. A ver. Falta algo de desarrollo de personajes, sí, pero es que está escrito como si fuese una peli. De principio a fin, mientras lo lees, estás viendo la película. Una película con temas recurrentes de Ozpetek y otros temas que quizá toma prestados de otras obras (no soy la única a la que le ha recordado a la peli italiana, con adaptación española, Perfectos desconocidos).
Solo atino a decir que Ozpetek escribe las mujeres mejor para el cine que en el papel. Que la mayoría de los personajes son idiotas, que no tiene que ser algo malo, pero lo son. Y que el final me dejó descolocada en el mal sentido. Mira, si me quieres dar un puzzle para hacerme pensar, vale, pero que tenga solución. La mitad de las reseñas de Goodreads del libro preguntan por interpretaciones sobre el final y eso es horrible. Si queréis leerlo, también de la biblioteca (por favor), y darme vuestras impresiones, os lo agradeceré muchísimo. Porque ahora mismo no sé si el libro me ha gustado o no. He disfrutado leyéndolo, Estambul es preciosa y el italiano es una chuchería para mi cabeza, pero ese regusto metálico del final... no.
Proletaria consentida, de Laura Carneros
La joya inesperada. La sorpresa. La novelita que me compré en mi sitio favorito de Málaga y que me acabé antes de llegar a Granada. Bueno, novela... exabruptos honestos y autobiográficos. Esta chica se ha abierto de arriba abajo con un bisturí y lo ha volcado todo en estos textos.
Son textos breves. A veces duros, otras livianos y dulces. A veces arrogantes, a veces dan vergüenza propia y ajena. Poderosos. El retrato fiel de una generación, de mi generación. Me he identificado con ella muchas veces, me han entrado ganas de abrazarla muy fuerte y de darle lo que necesita.
Me encantó. Laura Carneros es malagueña y espero poder conocerla algún día. Hasta entonces, dejo la recomendación, a ver si consigo hacerla tan famosa como otros de los autores de esta lista.
Este fin de semana me voy a Marruecos, con sus ocho horas de autobús, su ferry y sus otros trayectos cortos. No es cuestión de llenarme la maleta, que voy a trabajar. Pero alguno más caerá. Y volveré para contarlo.