sábado, 27 de agosto de 2022

Tercera parte

Cumplir años es tan traumático a partir de los treinta, que debería ser obligatorio por ley celebrarlo durante toda una semana. O más. 

El martes fue la familia. El jueves, Primor y Abracitos. Y hoy, el Estupendo, el Concejal y la Chiquillera, amigos de él. 

Me encanta sentirme celebrada y homenajeada. Ya que este año no está resultando como me habría gustado, que al menos la transición entre números sea agradable. Y toda excusa para comer tarta es buena.

Ya solo me queda celebrarlo con Jung (pero eso ya el mes que viene) y quizá celebrarme yo misma un par de veces más. Esta década es tan dura…

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!