Cuánto nos echábamos de menos. No para hacer nada extraordinario, simplemente para estar cerca y tocarnos, respirarnos, sentirnos. Igual que dos nutrías nadando en el agua, o dos halcones volando juntos.
Cenita romántica. Y quizá ver La Roca. Y mañana por la mañana (esto te va a hacer mucha ilusión, mi vida), un Ausschlafen como una casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!