Obligar a una persona a estar ocho horas sin beber en junio es una tortura. Por ahora lo estoy sobrellevando bien y ya me queda poco.
Estas semanas me está costando bastante dormir y no es por el calor. Tampoco por lo de hoy. Simplemente me cuesta estar en paz.
La única manera que tengo de dormirme es arrullada por voces. A menudo la de él, que me lee cuentos por teléfono. Cuando está haciendo cosas, simplemente le pido que me narre lo que está haciendo y que cuelgue cuando deje de responder.
Otras me pongo una serie de fondo. Antes me ponía Friends, pero hasta que acabemos de verla, queda descartada. Así que ahora alterno entre Sexo en Nueva York y Las chicas Gilmore. Lo curioso es que con ambas tengo una relación de amor-odio irreconciliable.
Me gusta la Nueva York de la serie, la moda y algunas de las tramas. Y me gusta la tranquilidad que transmite Rory durante sus años en Chilton. Pero no hay quien aguante a las protagonistas de las respectivas series. Podría escribir una entrada ensañándome con Carrie, Charlotte, Rory y Lorelai, pero no estaría aportando nada nuevo a la discusión: todo lo que se podía decir sobre ellas ya se ha dicho, en inglés y seguramente en español también.
Aun así, vuelvo a ellas para que me acunen. Y quizá tenga sentido. Son humanas, un desastre, como yo. No podría ver antes de dormir Gambito de dama, una serie tan maravillosa y perfecta que me obliga a prestarle atención y a enamorarme de cada detalle. Pero Sexo en Nueva York y Las chicas Gilmore nos conquistaron a muchas a pesar de todo por ser auténticas y tener carácter. Insufrible a veces, pero siempre ellas.
Nos vemos mañana.
No eres un desastre 🤗 Ellas están como un cencerro 🤣
ResponderEliminarEn fin, al ver el título he pensado que iba a leer sobre Epi, y aunque no sea sobre él aún me estoy riendo 😅 "Tengo şef, Blas" 😄