martes, 30 de mayo de 2017

De mis relatos: "Todo lo que hace falta"

Suena la televisión de fondo. Ellas dos, sentadas en el sofá, miran la pantalla mientras cogen palomitas de un bol.

-"She walks in beauty, like the night
of cloudless climes and starry skies,
and all that's best of dark and bright
meets in her aspect and her eyes"

Paula suspira, se agita bajo la manta que comparte con Alicia. Un sonido, semejante a un ronroneo, emerge de su boca.

-¿Por qué no tenemos eso, Alicia?

-¿El qué?

-¡Eso! ¡Alguien que improvise cosas tan bonitas para susurrárnoslas en el oído!

Alicia, que estaba bebiendo, escupe un poco de refresco antes de estallar en carcajadas.

-¿En serio crees que se lo acaba de inventar? Paula, eso es un poema de Lord Byron.

La expresión de Paula se congela y al poco se apaga, avergonzada de su ignorancia. Enrojecen sus mejillas, se entrecierran sus ojos. Pero Paula no es una luz que se apague fácilmente. Pronto emerge de nuevo.

-Vale, pues a alguien que me recite a Byron.

Alicia sonríe. Paula es ignorante, pero bonita. Todo lo que dice es bonito siempre. Alicia jamás será así, y lo sabe.

-¿Nada más?

Paula se retuerce en el sofá, sinuosa y felina, desperezándose. Mira al infinito con ojos de enamorada.

-Alguien capaz de recitar poesía, a Byron, con esa pasión, al oído. ¿Qué más hace falta?

Alicia pone los ojos en blanco. En un vano intento por hacer que Paula entre en razón, empieza a enumerar.

-Que no sea un psicópata, que sea sincero, que haga la colada y sepa cocinar, que te quiera recién levantada igual que cuando te acabas de arreglar, que quiera más o menos lo mismo que tú...

Paula interpone su antebrazo entre las dos, apartando tan mundanos pensamientos de su universo de luz y color.

-Ay, qué asquerosamente realista que eres, Alicia, por favor. Tú sabes de muchas cosas, pero de amor no tienes ni idea. Alguien que recite a Byron es todo lo que hace falta para ser feliz.

Alicia calla. Siempre ha sabido cuándo callar. Al contrario que Paula.

Horas más tarde, Paula se despierta en brazos de Alicia. Intenta moverse, pero no puede: Alicia le ha atado los pies y las manos.

-"She walks in beauty, like the night..."

-Alicia, ¿qué estás haciendo? ¡Suéltame!

-"...of cloudless climes and starry skies..."

-¿Qué haces con esa cuchilla? ¡No, Alicia, por favor, no!

-and all that's best of dark and bright
meets in her aspect and her eyes...

Alicia coloca la cuchilla en las manos de Paula y se arrodilla junto a ella, con cuidado de no mancharse. Besa con amor su frente y acaricia su pelo.

-"Thus mellow'd to that tender light
which Heaven to gaudy day denies."

-¡Socorro, por favor! ¡Ayuda!

No consigue decir nada más, la mano que a Alicia le queda libre le tapa la boca.

-"One shade the more, one ray the less,
had half impair'd the nameless grace
which waves in every raven tress
or softly lightens o'er her face,
where thoughts serenely sweet express
how pure, how dear their dwelling-place..."

Paula, débil, cae inconsciente. La letanía de Alicia continúa.

-"...and on that cheek and o'er that brow
so soft, so calm, yet eloquent,
the smiles that win, the tints that glow,
but tell of days in goodness spent, -
a mind at peace with all below,
a heart whose love is innocent..."

Qué razón tenías, Paula. Ahora eres feliz.



1 comentario:

Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!