martes, 7 de marzo de 2017

De las mujeres: ¿personas?


¿Qué significa ser mujer en 2017? En un mundo ideal, la respuesta no tendría ni que pensármela. Debería poder responder sin vacilar: “Ser mujer es ser persona. Ni más ni menos.” Y ojo, aquí podéis cambiar “mujer” por cualquier colectivo discriminado que os apetezca, pero mañana es el Día Internacional de la Mujer y es lo que toca. Por desgracia, ni este mundo es ideal ni la respuesta es tan simple. Basta con leer las noticias.

Sí, voy a hablar de las declaraciones del eurodiputado Janusz Korwin-Mikke acerca de la brecha salarial, las cuales ni me voy a molestar en rebatir.

Pasada la sorpresa inicial, toca pasar a la acción. Todos nos hemos enfadado, hemos protestado y hemos exigido consecuencias al organismo competente: la Unión Europea. En el mismo artículo que he enlazado se habla de una “investigación […] que puede derivar en sanciones”. Algunos quizá se sorprendan de la vaguedad de esas palabras, pero se olvidan de un detalle muy importante: a casi todo el mundo se le escapa la gravedad del caso.

Porque este hombre no solo ha dicho que las mujeres debemos ganar menos y que somos menos inteligentes. En esos “menos” va implícita una idea muy peligrosa: afirma que somos menos personas. Eso no existe, por lo que, según él, no somos personas y no merecemos los derechos que tiene una persona. Korwin-Mikke va contra los derechos humanos, al igual que hizo Hitler en su día. ¿Pedimos acaso la dimisión de Hitler*? No: se le combatió y se le venció. Eso es lo que se hace con quien atenta contra la humanidad. Lo mínimo que habría que hacer con este eurodiputado es destituirle e impedir que vuelva a ocupar un cargo en la Unión Europea.

No está en nuestra mano condenar a Korwin-Mikke. Lo que sí podemos hacer es educarnos y educar. Respetarnos a nosotros mismos, a las mujeres, a los hombres, sin más adjetivos. Y educar a quienes conocemos y a los niños** que protagonizarán las noticias de mañana. Este hombre no nació con estas ideas: las aprendió, se las enseñaron. Se cosecha lo que se siembra y en lo que a educación se refiere, haríamos bien en grabarnos esta frase a fuego.

¿Qué es para mí ser mujer en 2017, entonces? Esforzarme por ser quien quiero ser y hacer lo que quiero hacer, por ser libre. Reconocer mi suerte por las batallas que libraron por mí y aceptar las que están por venir. Tal vez no haya muchos motivos para el optimismo, pero creo sinceramente que las cosas mejorarán. Y que algún día no solo seremos personas, sino que se nos tratará y nos trataremos como tales.

*no, no exagero comparando a Korwin-Mikke con Hitler, porque Hitler empezó siendo Korwin-Mikke. Que no tenga poder para cometer esas barbaridades no minimiza su odio ni su maldad.
**a falta de un neutro, la forma masculina es la que menciona a ambos géneros en español: con niños quiero decir “niños y niñas”.

2 comentarios:

  1. Siempre he odiado el día 8 de marzo porque es necesario, y a la vista está que lo es.
    Un abrazo.

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    1. Ya somos dos. Lo peor es cuando te ofrecen descuentos en tiendas y cosas así. ¿En serio? ¿Así lavan su conciencia las grandes empresas? Que nos den fuerza, porque de paciencia ya vamos sobradas. ¡Un abrazo!

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!