viernes, 1 de enero de 2016

Del nuevo año

No deja de ser un día más en el calendario, pero adoro la Nochevieja y el día de Año Nuevo. El día de Año Nuevo es el día de las Buenas Intenciones. En serio. Incluso aquellos que no hacen propósitos conscientemente intentan ser mejores... Casi siempre. Yo soy más tradicional y sí hago propósitos de año nuevo. En 2015 me vine arriba e hice treinta... Y bueno, sí, alguno he cumplido. El propósito que más ilusionada me tenía era el de no decir palabrotas y debo decir que lo cumplí perfectamente... hasta que me mudé a Varsovia. Un ex-fumador tiene más posibilidades de recaer si se rodea de gente que fuma y una ex-malhablada recae, sí o sí, si trabaja con gente que no escatima en tacos y palabras malsonantes. 

Pero sí he sonreído más. Y si mudarse a un país distinto para buscarse la vida no es ser aunque sea un poquito valiente, no sé qué lo es. También se puede considerar una cobardía, no sé. Y no he limpiado más, pero tampoco me he quejado en Facebook. En cuanto al resto de propósitos, bueno... El número 14, el de leer más, merece una mención aparte. 

Resulta que he tenido unos días de inusitada tranquilidad en mi casa y he aprovechado para leer y leer como si no hubiese mañana. He terminado Lolita (lo recomiendo), Cuento de Navidad (en inglés), por leer a Dickens, por las fechas que son y por motivarme, que es cortito. También lo recomiendo. Después pasé a Roald Dahl y a The BFG. A éste le quiero dedicar una entrada. Quería esperarme a Año Nuevo para leer El diario de Bridget Jones, pero no me resistí. También en inglés. Divertido, ligero y bien escrito. Seguí con El arte de la guerra, de Sun Tzu. Y por seguir con el rollo oriental, Tao Te Ching, de Lao Tse. Recomiendo el último. El arte de la guerra me parece más de postureo, pero tiene algunas ideas interesantes. Continué con La magia del orden, de Marie Kondo (para ordenar la casa cuando vuelva a Varsovia y tal). Interesante, pero sacadlo de la biblioteca: no aconsejo su compra. Y ahora la idea era leer Una habitación propia, de Virginia Woolf y en versión original. Se me está atragantando un poco... Pero bueno, sí, más que en 2014 he leído. Misión cumplida. 

El resto de propósitos se quedaron en buenas intenciones. No importa. Estrenamos año par, que será maravilloso hasta mi cumpleaños. Después, ya veremos. ¿Y qué propósitos tengo este año? Pues este año me quiero concentrar más en ser que en hacer, así que al final la lista se queda así:

1. Ser tan alegre como pueda

2. Ser tan asertiva como necesite

3. Ser tan cariñosa como quiera

4. Ser tan lectora como a los catorce años

5. Ser tan idealista como a los dieciocho

6. Ser tan sana como a los veintiuno

7. Ser tan valiente como a los veinticinco

8. Ser como quiera ser en cada momento

Y sobre todo, bajo ningún concepto es mi propósito...

1. Ser perfecta

Esto me lo tengo que hacer tatuar en alguna parte. Claro que hay propósitos más prácticos y clásicos, pero me los guardo para mi diario. Caray, qué bonito es el 1 de enero. Feliz 2016 a todos :)

4 comentarios:

  1. Personalmente, el propósito que más me gusta es el número ocho. Aunque este contravenga el de no ser perfecto.
    ¿Por qué no intentar ser perfecto si a uno le apetece serlo? Sólo buscando la perfección se puede mejorar. Ahora bien, hay que tener muy claro que, por suerte, la perfección no existe. Se va en su busca de la misma forma que perseguimos un amor platónico, convencidos de no alcanzarlo jamás.
    Jo, que filosófico me he puesto. Pues nada, eso, que feliz año.

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    1. Ay, querido. Hace tiempo que aprendí que no puedo proponerme cosas que no pueda cumplir, porque la frustración acaba conmigo y me paraliza. Por eso, nada de perfección. Extrañamente, y por ahora, me estoy acercando más a mis ideales que cuando lo intentaba deliberadamente. Ponte filosófico siempre que quieras, que me encanta.

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  2. Feliz año! Este año nada de propósitos para mí. Creo que es bueno plantearse objetivos, pero me agobiaba un poco no cumplirlos. El que más me gusta también es el 8. Besos.

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    1. Simpatizo con tu punto de vista y por eso estuve durante años sin hacer propósitos. Pero la idea de hacer borrón y cuenta nueva cada uno de enero tiene una belleza que me atrae irreversiblemente a hacer propósitos, los cumpla o no. En cualquier caso, con propósitos o sin ellos, lo importante es disfrutar cada día lo mejor que se pueda. Besos :)

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!