lunes, 23 de marzo de 2015

Del sistema educativo (II)

Si acabas de llegar, deberías empezar por aquí. Seguimos.

ALEMANIA

La escolaridad también es obligatoria a partir de los seis años, pero antes de eso los niños van al Kindergarten, nuestro equivalente a la escuela infantil. 

A los seis años, empezamos la Grundschule o escuela primaria. La educación pública suele ser excelente y por eso es absurdo molestarse con el tema de los puntos: se te asigna automáticamente el centro que tienes más cerca de casa. Durante los primeros años tienen muy pocas horas distribuidas de tal manera que dificulta mucho la conciliación familiar: al menos en Baviera, hay días en que los niños salen de clase a las… ¡10:15! Con suerte a la una. 

Así, el niño avanza felizmente hacia la Klasse 4, donde se realiza la criba.

Cada estado federal tiene sus propias reglas, pero el resultado es el mismo: sólo una tercera parte de los alumnos podrán acceder a la universidad por la vía rápida. A partir de la Klasse 5 (los 11 años), a los niños se les divide en tres escuelas:

-El Gymnasium: la escuela de alto nivel, para los más inteligentes. Aquí estudias hasta la Klasse 12/13 dependiendo del estado, después haces el Abitur (la selectividad) y puedes ir a la Uni o a hacer un módulo superior.

-La Realschule: escuela más práctica, menos exigente que el Gymnasium, orientada a la formación profesional. Dura un par de años menos y si se sacan el diploma correspondiente después, se les permite continuar en el Gymnasium e ir a la universidad. 

-La Hauptschule: escuela donde se dan las mismas asignaturas que en la Realschule y el Gymnasium, pero más despacio. Está más dirigido a la vida profesional y quienes terminen la Hauptschule, también un par de años antes, pueden optar a hacer un módulo de formación profesional donde no se requieran grandes habilidades académicas. Por supuesto, si sacas muy buenas notas, puedes continuar tu educación en la Realschule, después en el Gymnasium, hacer el Abitur y entrar en la universidad… Pero te toca estudiar más años y no todo el mundo está dispuesto.

Recordemos: esta decisión se toma cuando los niños tienen diez añitos. A los diez años prácticamente se decide si son lo bastante buenos para la universidad o no, si se merecen la oportunidad o no. La deciden exámenes que te pueden salir mal o profesores que te pueden tener manía (y después de año y medio al otro lado de la sala de profesores, os lo garantizo: todos los profesores le tienen manía -y no poca- a muchos alumnos, con más o menos razón). 

¿Esta recomendación es definitiva? Pues depende. Hay estados en los que no, en los que el director o el profesor te recomienda para la Realschule o para la Hauptschule, pero si tus padres se empeñan en que vayas al Gymnasium pueden intentarlo. Otra cosa es que un Gymnasium te acepte: no suelen aceptar a gente recomendada para la Hauptschule. Y para la Realschule, dependiendo del caso. En Baviera no: se vanaglorian de tener el mejor sistema educativo de Alemania. Y si no has sacado buenas notas en los exámenes de la Klasse 4, estás condenado.

Como ejemplo práctico, os pondré a mi compañero de piso. Debido a un malentendido durante una trastada de su clase, el director de la escuela primaria le cogió una manía horrorosa y lo recomendó para la Realschule. Si mi compañero hubiese tenido otra madre más crédula e ignorante que no hubiera luchado por él, habría recibido una educación de segunda y tendría oportunidades de segunda. En Baviera no hubiera tenido opción. 

Es un sistema clasista. Y mucho. ¿Cuántos hijos de inmigrantes creéis que tengo en las clases? Que los dos padres sean inmigrantes, quiero decir. Una madre que tiene dos trabajos para mantener a sus hijos, ¿va a tener tiempo de ponerse a hacer los deberes con sus hijos y de esforzarse para controlar sus estudios tanto como los padres de formación académica alta que tienen trabajos mejores? ¿O esa niña que acaba de llegar de algún país del este, que no habla ni papa de alemán pero es buenísima en mates? 

Pero bueno, vamos a lo básico: TIENEN DIEZ AÑOS, ME CAGO EN LA LECHE QUE OS HAN DADO, MERKEL, BONITA. No puedes rendirte con un ser humano de diez años. Es inmoral rendirse con un niño. Es inmoral someter a los niños a semejante presión a una edad en la que todavía no entienden la importancia del colegio. Es vomitivo, cruel, cínico y detestable.

¿Y qué opinan los alemanes sobre esto? No tengo muchas opiniones al respecto, pero lo que no me esperaba era la reacción de muchos profesores: "Es mejor, porque así tenemos a los que se portan bien y es más fácil". 

¿Perdona? ¿Pero qué clase de vocación docente tienes tú? Estamos para algo más que para enseñarles matemáticas o historia: estamos para formar personas. Personas que te cederán el asiento en el autobús, personas con sueños y miedos, personas con toda la vida por delante. Sacos de hormonas que bajo los granos, las sonrisas de suficiencia y la malicia son sacos de carne vulnerable y blandita que sólo quieren una cosa: cariño. Que les quieras. No quieren nada más. Que les quieras tú, que les quiera su familia, que les enseñes a quererse con respeto y dignidad. 

Y desde que trabajo de auxiliar me he cansado de contar las veces que he escuchado la palabra "enttäuscht": decepcionado. La usan los profesores, la usan los alumnos para parafrasear a tus padres. ¿De qué va la gente en este país? Perdona, pero esa criatura no pidió nacer, no pidió estar en tu clase y definitivamente no te debe nada para que te permitas el lujo de decirle que te ha decepcionado. NO tienes ese derecho. Ni aunque seas su madre. No es tuyo. Lo has traído al mundo, pero su vida es suya. 

Otro apunte: aquí o lo haces bien, o te vas. Puedes repetir curso; de hecho, repetir año no está tan estigmatizado aquí como en España. Pero también tengo varios chavales que, tras suspender varias asignaturas, se han cambiado a la Realschule o han dejado los estudios. Lo he sentido por todos ellos, y eso que dos eran auténticos demonios. 

Luego, una vez que llegas a la Klasse 12, miel sobre hojuelas. Si la selectividad es casi un chiste de lo fácil que es, el Abitur es el timo más grande del mundo: lo corrigen tus profesores. Otro profesor lo corrige después, es verdad, pero no suele haber una gran diferencia y son los profesores que te conocen desde siempre. A los que caes bien o muy mal o les eres indiferente. 

La uni tiene un precio muy asequible que te incluye el bono de transporte público para todo el semestre en todo el estado federal (o en gran parte). Todas las universidades tienen comedores muy buenos, las instalaciones están bien, las clases no están tan llenas y las notas dependen más de los trabajos en casa que de los exámenes (y eso está bien). Los másteres y estudios de posgrado también tienen un precio accesible para todos y aunque las becas no son tan buenas como aquí (cuando las hay), existen. Además, puedes trabajar en la universidad para llegar a fin de mes y sacar créditos y es totalmente compatible con tus estudios. Como pega, te tienes que pagar el seguro médico, pero los estudiantes tienen descuento.

Y hasta aquí el sistema educativo alemán. De las Ausbildung (formación profesional) no puedo decir mucho, salvo que están bien vistas y te preparan bien para trabajar. 

A favor, que es gratuita y de gran calidad durante toda la etapa obligatoria y que la universidad se puede pagar sin vender un riñón. En contra, que no se puede condenar a una criatura que todavía se está comiendo los mocos a no poder optar a los mejores trabajos. 

Y que conste que todos somos necesarios. Es más, en el día a día se necesita más al basurero que al abogado. Yo propongo otro enfoque. Pero de eso hablaremos otro día. Hala, ya me he quedado a gusto.

Si a alguien le apetece leer un poco más al respecto,  recomiendo este enlace y este otro.

2 comentarios:

  1. Jo...lín, me he quedado flipada. Sabía que hacían cribas,también que la formación profesional tiene fama y estoy de acuerdo contigo en que es necesaria. De hecho, no sé por qué se le tiene tanta manía. Muchos de FP, si se lo montan bien y son buenos profesionales, ganan muy bien, mejor que muchos universitarios. Pero la cosa es, ¿cómo se puede hacer esa criba a los diez?

    No sé si puedo añadir algo más a lo que tú has dicho, pero es que es tan injusto. Tampoco sé si las diferencias entre las tres escuelas son algo más que de rapidez en la enseñanza de materias, probablemente cuanto más bajas en el escalafón, menos materia te enseñan. Pero es que no se trata de que te preparen para la universidad o para la formación profesional, sino que te den conocimientos para la vida, que te descubran cosas. ¿Y tienen en cuenta a los niños hiperactivos? Y los disléxicos? porque muchos no son diagnosticados hasta más tarde.

    Terrible, me parece terrible. Mira que cambiaría cosas del sistema educativo español, pero un sistema que fomenta las desigualdades en los más pequeños me parece asqueroso.

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    1. No he escrito la palabra con "n" por no herir sensibilidades en caso de que algún teutón llegue a esta entrada, pero hablemos claro: es un sistema muy n... Y ellos deberían saberlo.

      Es frustrante, sobre todo cuando incluso los padres ven bien cambiar al chaval de cole a otro "en el que no se vaya a frustrar, en el que no le vaya mal, donde va a estar mejor". Claro. Claaaaro. Ayer sin ir más lejos perdí a otro alumno... porque se le dan mal el inglés y el español. Y su madre ahí, delante de mí, haciendo los papeleos para cambiarlo. Y yo con ganas de abofetear a alguien. A la madre por no luchar por el crío. A la profesora de español por no decirle a la madre que ni se le ocurriera sacarlo de ahí. Al director por no hablar con la madre. Y hasta al propio chaval por no currárselo un poco más.

      A ver, este sistema tiene cosas muy buenas, pero es que lo de la criba es de traca. Es un sistema muy cínico e injusto. Es un sistema... Industrial, numérico, impersonal. Y no, no creo que tengan en cuenta a los niños hiperactivos ni a los disléxicos. Dan problemas. Y si dan problemas, no son aptos evolutivamente para la educación académica ¬¬.

      Un abrazo y perdón por el retraso,

      Cristina

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!