lunes, 1 de septiembre de 2014

Del hiatus (temporal) de este mi blog

Llevo semanas intentando escribir y no puedo. No por falta de temas ni de ganas, sino por algo más. Lo intenté ayer pero tenía sueño. Tenía muchas cosas que contar pero me faltaba el sentido de la organización que llevo aplicando en este blog desde que lo empecé. La claridad de ideas. El escoger un tema, algo que contar, y centrarme y contarlo de la mejor forma. No sé hasta qué punto lo he logrado, pero este es el blog del que más orgullosa me he sentido. Así que imaginad cómo de malos eran los anteriores. 

Ha sido mi cumpleaños. He hecho breves viajes por España. He estado hace poco en Granada. Todas estas experiencias han tenido algo bueno y algo malo y mientras también han pasado más cosas. 

Cuando empecé este blog, mi primer objetivo era el que he descrito anteriormente: una idea, una entrada. Mi segundo objetivo era no utilizar este blog como hombro para llorar ni para desahogarme. Que si tenía un problema en mi vida "real", era ahí donde debía quedarse y resolverse. Mi mierda no es tema de interés para nadie. Yo admiro a muchos bloggers y me gusta saber de sus cosas y no me importa saber de vez en cuando que también les va mal y dejarles unas palabras de aliento. Sé que no buscan compasión. Ni yo tampoco. Pero considero que ha de haber ciertos límites y que estos deben respetarse.

Mi vida no está acabada ni mucho menos, pero no estoy pasando por una buena racha y en estos momentos soy incapaz de escribir con claridad sobre temas interesantes o alegres. No puedo pensar. No puedo escribir. Y no puedo soportar la sensación de tener aquí el blog, abierto y abandonado. Sé que no pasa nada por dejarlo así. Que podría escribir el mes que viene, o dentro de unos meses, y que quizá alguien seguirá aquí -o no- y que nadie me pediría explicaciones. Pero necesito hacerlo oficial para dejar este asunto cerrado en mi cabeza y poder centrarme en poner mis cosas en orden. 

Dejo el blog en pausa. Como mínimo hasta octubre, pero intentaré volver cuanto antes. Y volveré, eso por descontado. Adoro escribir. No sé hacer otra cosa. Sé que suena raro, pero a veces simplemente escribo en mi cabeza. Narro en mi cabeza. Mi yo egocéntrico pide público, así que tarde o temprano volveré aquí. Mientras tanto, seguiré respondiendo a los comentarios. De hecho, intentaré tardar menos. 

Mil gracias al pequeño pero genial grupo de personas que os pasáis por aquí a leer lo que escribo. Significáis mucho más de lo que estas palabras son capaces de expresar. Nos vemos en otoño :)

4 comentarios:

  1. Comprendo perfectamente a lo que te refieres. Mi caso, sin ir más lejos, es muy parecido al tuyo. Me he dado cuenta de que cuando más y mejor escribo, dentro de mis enormes limitaciones, es con un estado de ánimo concreto: entre alegre y juguetón. Y ya puedo esforzarme todo lo que quiera que, sin esa actitud, tan sólo me salen frases mecánicas y sin alma, como si me convirtiera en Google translate. Por suerte soy muy propenso a ese jolgorio interior y lo puedo disfrutar a diario; aunque no a todas horas, claro.

    Por otro lado, me parece curioso que pongas fecha de caducidad a tu descanso voluntario. ¿Y si no te apetece escribir, al menos en el blog, hasta el año que viene? ¿Y si mañana mismo te sucede una anécdota increíble y sientes unas ganas irrefrenables de plasmarla por aquí? En cualquier caso, por aquí andaremos. Que si uno es seguidor de un blog es, precisamente, para enterarse de cuando se ha publicado una nueva entrada. Y no te preocupes demasiado si tardas en escribir. Soy de los que opinan que las cosas han de fluir con naturalidad. Si intentas forzarlas puede que consigas sacarlas adelante, pero también es posible que sufras lo indecible y te suponga una especie de parto. Como diría Bruce Lee: "Be water, my friend".

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  2. Ánimo. Como dice Mazcota, por aquí seguiremos para leerte cuando regreses. Pero no te pongas fecha, cuando surja. A lo mejor mañana te pasa algo interesante y de repente las ganas están ahí. O igual no las tienes hasta Navidad. No te obsesiones.
    Besos

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  3. Os respondo a los dos aquí: me pongo fecha para poder darme un espacio definido para escapar y pensar en otras cosas. De hecho ya tengo ganas de volver, pero no las suficientes. Aún me quedan un par de cosas por atender. Paciencia. Pronto estaré bien.

    Nos vemos en octubre :).

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!