martes, 18 de marzo de 2014

De cuando se me saltan las lagrimitas

Aunque no quiera aceptarlo ya estamos en marzo. Lo que significa que, a menos que me alarguen la beca, me quedan dos meses aquí. Y los mayores de la Klasse 12 terminan antes…

…a principios de abril para ser exactos.

Hoy les he llevado tortilla de patata. Sosa -tengo un serio problema con el punto de la sal- pero rica. Presentación sobre las fallas, canciones, receta con bromas, todo. Muy mi estilo. Y entonces Heidrun suelta el mazazo: "Bueno, ¿qué hacemos en las próximas dos semanas?"

¿Dos? ¿¿¿¿Dos???? ¿Dentro de dos semanas pierdo a mi primer grupo? Pues sí.

Por supuesto, planeo quedar para cenar con ellos, que para eso son mayorcitos todos. Quieren que hagamos un desayuno de "tapas" (a ver qué les hago) y que les cuente "cosas que no se puedan encontrar en Internet". Que les cuente mi vida, vaya :). En estas que una alumna me dice: "Pero para ti, ¿no es más interesante probar cosas de Alemania?"

Sonrisa. Trago saliva. "Pero es que esto no es para mí. Nunca lo fue."

Me pagan hasta el 31 de mayo para estar a su servicio. Para trabajar con ellos. Para pensar en formas creativas e interesantes para que aprendan más y mejor. Y más importante aún, que sepan utilizar lo que ya saben. Me pagan para intentar inspirarles, para que los dos mil kilómetros que separan los dos países desaparezcan y que conozcan un poco de España. Y dado que como española soy un poco rarita, no estoy segura de poder cumplir con mi misión. No hago todo lo que puedo, pero he hecho lo que creía correcto en cada momento. Y en el camino me he enamorado de todos ellos. A la chica que me hizo esa pregunta me la comería a besos. No habla mucho, pero dice muchísimo con sus ojos. Es crítica y lo cuestiona todo y cuando dice algo, cierra bocas. A veces me deja sin argumentos. A veces toda su clase me deja sin argumentos. Y eso es difícil, pero estos chavales lo consiguen.

Así que al final el brunch será internacional y cada uno llevará lo que sepa cocinar. Por lo pronto, esta niña me tiene prometido un tiramisú. 

Ni media hora después se me vuelven a humedecer los ojos, también de alegría. De mis batallas con la Klasse 10, esa que me da la vida y me la quita cuando le da la gana, ya he contado algunas cosas. El Pantera está en esa clase. Bueno, pues en mi primer día ahí me fijé en el Pantera y en dos chavales más. Y de los tres me llamó la atención lo mismo: se les da genial hablar. Luego en gramática tienen sus fallos, pero sabrían hablar en español para salvar sus vidas. 

En febrero me sentí un poco derrotada porque de esos tres sólo uno había elegido español para el año que viene… Y resulta que no.

El Pelirrojo, al que llamo cariñosamente mi Ron Weasley o Pendón Desorejado según me pille el día, ha decidido seguir con español también. Y me he enterado hoy.

Y me he echado a llorar. Así de tonta estoy. He tenido que resistirme para no abrazarlo cuando lo he visto a última hora… Ese niño es un bicho. Quiere ser profesor de Historia y de Inglés y si le dura el buen humor y el carisma, va a ser de los mejores. En nuestra corta trayectoria juntos ha conseguido que no me enfade por escuchar tacos, hacerme reír con una historia sobre comprar tangas para hombre en un centro comercial, robarme los post-it que uso para jugar con ellos, traducirme lo que yo no entiendo en alemán y traducir a los demás lo que no entienden en español. Todo eso mandando a la mierda la gramática española, por supuesto. Pero es un chaval especial, con mucha capacidad comunicativa y me enfadaba muchísimo la perspectiva de que no eligiera mi asignatura el año próximo. Eso sí, de seguridad en sí mismo va sobrado:

"¡¡Pero es que hablas muy bien en español!!" "Ya lo sé…"

Todo eso con ojos pícaros, sonrisa socarrona y pelo pelirrojo, delator inconfundible de las almas traviesas. Pero qué le vamos a hacer, los traviesos me encantan. 

"¿Es egocéntrico pensar que he tenido algo que ver?" Típica pregunta que hago yo en los servicios. "Sí, es egocéntrico pensarlo. Pero sí puede que hayas tenido algo que ver. Con la 10 sí." No sé si Heidrun lo piensa de verdad, pero me da igual. Por lo que a mí respecta, me he anotado un tanto. Es una tontería pero para mí ha sido toda una victoria. 

Y no se tienen muchas de esas. 

2 comentarios:

  1. Si hay algo absolutamente cierto y que tenemos que aprender a gestionar en esta vida, es que todo tiene un final. Pero no pasa nada, el desasosiego de un final también trae consigo la esperanza de un nuevo comienzo (joder, que poeta me he levantado hoy).
    Por otro lado, tus alumnos no están bien informados. Porque si desean saber más sobre su profesora de Español sólo tienen que pasar por este blog y nutrirse de sus pensamientos, aunque sospecho que fue esa misma profesora quien, con muy buen criterio, omitió esos datos.

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    1. Levántate con la vena poética más a menudo, que te queda fenomenal :)

      Y de hecho, estos alumnos sí están informados porque en un momento spam les pasé mi blog, pero me parece que en cuanto hayan leído un par de líneas habrán desistido, porque escribo de manera más retorcida de lo que ellos están acostumbrados a leer. Pueden interpretarte un texto de El País sobre política y analizarlo con todo lujo de detalles, pero los textos más coloquiales les cuestan.

      Ay, por favor que me dejen quedarme un par de meses más…

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!