sábado, 3 de agosto de 2013

De la vida en la KUL

"Pero niña, ¿tú no te ibas a Lublin?" Pues sí. Becada para estudiar tres semanas polaco en la Universidad Católica de Lublin o Katolicki Uniwersytet Lubelski... KUL para los amigos. Huelga decir que uno de los nombres más populares para los álbumes de fotos en los FB de mis compañeros ha sido "KUL is cool!" 

En estos cursos con alojamiento pagado normalmente toca compartir habitación. Porque una cosa es intentar que te sientas como en casa y otra lograrlo y que no te quieras largar. Un compañero de habitación, incluso el mejor, evita esas cosas: por maravilloso que sea, y la mía lo fue, siempre añorarás tu intimidad. Tenía muchísimo miedo, lo confieso, porque mis experiencias en el pasado no han sido buenas. Afortunadamente, la suerte quiso que me tocara Betlem, una muchacha de Alicante que nunca había estado en Polonia. Además, tiene tres añitos menos que yo y a mí esas cosas me dan ternura. 

A A. lo conocí en Varsovia durante el último curso, en febrero. Nos caímos bien, pero lo justito, porque no tuvimos ocasión de conocernos mejor: él estaba en el grupo avanzado y yo en el intermedio, ergo dábamos clase en distintos edificios y era difícil coincidir. En esta ocasión sabíamos que nos íbamos a encontrar, pero a partir de entonces todo fueron sorpresas. Desde averiguar que había cotilleado en qué habitación estaba (y así conoció a Betlem incluso antes que yo, que estaba tomándome una cervecita en el centro) a que nos pusieran en el mismo grupo. 

Pues sí. Tras la prueba de nivel escrita (larguísima) y oral (en la que conocí a la que sería mi nueva inspiración), nos asignaron a Betlem, a A. y a mí al grupo 5. Había 8, así que el nivel ya se empezaba a notar. A. podría haber estado perfectamente en el 6 o en el 7 (y matándose a currar, en el 8), pero prefirió quedarse e ir más relajado. Personalmente creo que el hecho de ir con nosotras fue un incentivo. 

El primer día fue un poco raro, así que no cuenta. Procedo a continuación a detallar un día normal entre semana en la escuela de verano de la KUL:

7:00 - Primera alarma. No se levanta ni el tato. Programo la segunda alarma o rezo para no dormirme. 

7:15 - Segunda alarma/Miro la hora. "Betleeeeem, les set i quart!!!!" Betlem se levanta. 

7:30 - Me levanto yo. 

8:10 - Paseo hasta la cantina con A. y Jose para desayunar. 

8:30 - Desayuno en el que había que robarle el queso amarillo al frente vegetariano. Es broma. Nos lo daban sin problema, eran muy majas. 

9:00 - Comienza la clase.

9:10 - A., Betlem y yo llegamos a clase. Menos mal que presumí de puntual.

10:30 - Pausa: momento en el que pani Justyna (mi profe) nos daba galletitas todos los días. Porque hay que estar bien alimentado para estudiar polaco, proszę.

10:45 - Se reanudan las clases. Segundo intento de no dormirme. 

12:15 - Salimos de clase. Podríamos haber ido a alguna conferencia, pero preferíamos hacer los deberes/tostarnos al sol/dejarnos morir un rato en algún rincón de la KUL.

13:30 - Almuerzo. De primero, sopas muy ricas. De segundo, algo de carne y patatas hervidas, ensaladas varias, kasza (cereal hervido), arroz... Menos los viernes, que no comíamos carne por el tema del ayuno cristiano. Amén. Y té. Siempre té. Mucho té. Y kompot. 

16:00 - Juegos. Oh, sí, en serio. La primera semana fuimos por aburrimiento. La segunda, por pani Iga. La tercera ni se nos vio aparecer por ahí.

17:00 - Clases de conversación con pani Iga :D. Sin duda, el mejor momento del día. A ella le dedicaré medio post, así que basta con decir que es una docente fabulosa. 

18:30 - Cena (soviética). Pan, mantequilla, mermelada y fiambre. Y té. Y kompot. La primera semana tragué. La segunda, me busqué la vida por ahí. Los miércoles había taller culinario y cenábamos de restaurante (pardiez, qué pierogis). 

19:30 - Vuelta a la residencia. Todas las tiendas cerradas. Nada de ambiente. Ni gente. Ni nada. Lublin se convertía de repente en una ciudad estéril y fantasma... Vale, exagero. Pero era un rollo. 

00:30 - A la cama.

Hay un refrán en Valencia que dice: "Al que no tiene faena, el Demonio se la da". Vamos, que cuando te aburres, haces cosas malas. En la KUL deben de conocer ese refrán también porque, temerosos de que corrompiéramos nuestras almas, no solo nos dieron un curso intensivo, sino que nos llenaron los pocos ratos libres de actividades sanas con las que entretenernos después de cenar. A saber:

Lunes: película. Solo vimos la última, Przypadek, bastante original.
Martes: danza. Solo fui la primera semana a marcarme una buena polonesa con A. Los dos nos sabíamos la coreografía, así que fuimos con diferencia los que mejor bailábamos. 
Miércoles: taller culinario en un restaurante del centro. Aquí fuimos siempre para poder cenar.
Jueves: normalmente, alguna conferencia especial. Nunca fui.
Viernes: cena "especial" de despedida y concierto para despedir a los que acababan el curso. 

Los fines de semana, visitas a museos y a ciudades cercanas. O no tanto. Con visita guiada, y ese en mi opinión fue el error que cometió la KUL: yo no quería una visita guiada. Dame un mapa y dime a qué hora tengo que volver, pero no me obligues a patear lo indecible si no me apetece. 

Por supuesto que salíamos... Un rato. Dom Kultury, Komitet (con Agata), karaoke... Y si no nos dejaban salir, ¡nos descolgábamos por la fachada! Yo no. Pero un compañero de clase sí. Al día siguiente, la hazaña fue noticia y el chaval en cuestión, leyenda: todos conocíamos a Uros :-) .

Buenos compis, un curso estupendo, geniales profesoras, una ciudad muy mona... Había momentos estelares, pero la rutina en la KUL básicamente era así. Monótona, sencilla y -no lo voy a negar- fantástica. La echo de menos.

3 comentarios:

  1. A mi se me ocurre, como catalano-parlante, un nombre algo más escatológico para el álbum de fotos que voy a auto-censurar.
    Por otra parte me alegra que hayas podido disfrutar tan intensamente la beca. Y nada más, solo esperando saber más de esta clase de experiencias gracias a blogs como el tuyo.

    Saludos.

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  2. Nie znam hiszpańskiego, ale widzę fabulous + Iga w jednym zdaniu! Pozdrawiam, Iga!

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  3. Mazcota: Eso también lo pensamos Betlem y yo :P.

    Pani Iga!!!!: juz tlumaczylam, zo tu napisalam w Facebook. Tesknie za toba!!!! Buziaki!

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!