lunes, 15 de julio de 2013

Del currículum de Krysia

Buscar trabajo es una pesadilla y eso que todavía no he empezado. Porque primero, por supuesto, hay que escribir el currículum. Y como hoy día somos tropecientas mil personas compitiendo por un puesto, toca hacer algo llamativo, algo especial, algo único...

Por favor, es solo un currículum.

¿Qué puedo decir que me haga lo suficientemente apetecible y apta para el puesto? ¿Y yo qué sé? Conóceme. Habla conmigo. Tengo veintidós años. Casi veintitrés. He dado clases de inglés y alemán sin más ánimo de lucro que la experiencia obtenida para aprender a enseñar. Creo que he aprendido mucho de esa experiencia; para empezar, descubrí que me gusta enseñar cosas. También he dado clases, esta vez remuneradas, de fonética valenciana a una chica que quería prepararse el Mitjà. Y aprobó. Ah, estudie traducción e interpretación de inglés y alemán. Pero por el alemán mejor no me preguntes, que hoy día casi te hablo mejor en polaco o en italiano. Y si mi vida depende de ello, en francés. No tengo títulos que demuestren que soy buena ni medianamente decente en ninguno de ellos. He estado un mes en Irlanda, otro mes en Londres, diez meses en Alemania, un par de semanas en Italia y esta es la tercera vez que voy a Polonia. Y salvo que haya alguien cerca para salvarme el culo, uso el idioma local. Pero es un secreto: no se lo cuentes a mis profesores, que luego me obligan a hablar y me da vergüenza.

Porque aunque no lo parezca aquí, ahora, chuleando como me hallo y pareciendo tan segura y convencida de lo que sé y lo que hago, en el fondo soy un poco tímida... ¡pero le pongo mucha ilusión a lo que hago! Me gusta enseñar idiomas y aunque todavía no soy una pedazo de crack enseñando como mi hermana Rosi o como M., sé que puedo llegar a serlo. Dicen que soy lista... Yo no me lo creo porque hay mucha gente lista, pero lo dice mucha gente. Bueno, también hubo diez millones de personas que votaron al PP. No cuenta. ¡Ah, por cierto! También te corrijo las traducciones. O te traduzco. Nah, prefiero corregir. Se me da bien, de verdad. Y no doy problemas... Si hay que hablar las cosas, las hablo. Si tengo que ceder, cedo. Si no tengo que ceder... También. Soy diplomática y resuelve-conflictos en potencia, de verdad. No voy a fastidiarte la empresa con malos rollos ni a criticar. Bueno, a lo mejor critico, pero en mi casa. Ah, y hablo hasta debajo del agua. Pero en el currículum se dice "tener aptitudes comunicativas". Y yo de eso tengo para regalar. 

¿Qué? ¿Me contratas? Porque en mi currículum no vas a ver mucho más. La foto de la orla de mi instituto, de mis dulces diecisiete, a la que cada vez me parezco menos. Y mi número y mi dirección. Pero para qué te la tengo que dar de antemano, si no me vas a buscar. Cogerás a la trilingüe que aprendió a gatear contando los números en swahili. O a la que lleva diez años enseñando... Mira sí. A esa contrátala. Verse sin trabajo después de tanto tiempo tiene que ser horrible. Seguramente sea mejor que yo. Seguramente todos lo sean. ¿Entonces qué hago entregándote mi currículum, si la mayoría probablemente lo haría mucho mejor?

Porque, sencillamente, no puedo hacer otra cosa. Por eso lo hago. Interesados, contactar. 

2 comentarios:

  1. Por mi reciente experiencia voy a aventurarme a darte un consejo. El mejor currículum es, sin duda, un buen enchufe, pero si nadie te puede recomendar y solo tienes como carta de presentación un papel con tus datos, que sea lo más bonito, limpio y llamativo posible. Ahora mismo trabajo en una empresa gracias a que me dediqué concienzudamente a crear un buen currículum. Estoy seguro que no soy mejor ni tengo más experiencia que la mayoría de aspirantes que pasaron por los ojos del gerente, pero me confesó que, a su parecer, era el que mejor había estructurado la presentación, la distribución de espacios entre márgenes y foto, y el más fácil de leer.
    Puede que no te sirva de nada este consejo, o puede que sí. Aunque también hay que jugar con el factor suerte. Caer en el sitio adecuado en el momento preciso. En fin, al lío y suerte. Que buscar trabajo también es un trabajo.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. Mazcota: en primer lugar, disculpa el retraso. He tenido muy poco tiempo en Lublin. Ahora escribiré una entrada, de todas formas.

    Y sí, mucha gente coincide contigo. Por lo pronto, está traducido y creo que alguien me va a ayudar a editarlo. Pero me fastidia tanto. Y me da tanto pánico... Es complicado. Gracias porel consejo y por los ánimos. Un saludo,

    Cristina

    ResponderEliminar

Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!