domingo, 19 de mayo de 2013

De Eurovision 2013


"¿Eurovision, Cristina? ¿En serio?" Pues sí.

Reconozco que en lo que a música se refiere, no soy difícil de complacer. Tanto es así, que en los últimos dos meses he comenzado a escuchar música hindú (principalmente canciones de Bollywood) y música pop coreana (sin comentarios). Yo no era una gran fan de Eurovision de pequeña, la verdad, pero hace tres años las cosas cambiaron y desde Oslo 2010, no me pierdo una edición.

Normalmente, quien me bombardea con las canciones desde meses antes del festival y quien las comenta conmigo es Noelia, de ahí que este año estuviera bastante descolgada: Noelia estaba en Iowa. Por tanto, tuve que esperar a las semifinales para poder escucharlas todas. Y qué puedo decir...

No ha habido grandes canciones, pero ha habido más calidad en general. O dicho de otro modo: no ha habido ninguna canción horripilante, pero tampoco ninguna canción grandiosa. Las semifinales fueron injustas y canciones que se merecían llegar a la final, no llegaron. Da rabia, pero ocurre todos los años. A otra cosa.

Para hablar de la final tengo que hablar de los momentos previos y de la maravillosa presencia de Noelia en mi piso. Se ha venido unos días conmigo y hemos convencido a un par de amigos más para que se vinieran y ocupar el salón por una vez ver la final todos juntos. Como viene siendo tradición, cada uno hemos recibido dos países para beber un trago en su honor cada vez que reciba puntos. Un trago de alcohol, naturalmente. En este caso, vodka polaco. Na zdrowie!

Este año la final ha sido muy tranquila, por no decir aburrida. Mucha balada y mucha canción olvidable... Pero alguien tenía que ganar. Todas las apuestas y porras situaban a Dinamarca como la gran favorita y, por segunda vez consecutiva, han tenido razón: Dinamarca ha ganado con la canción Only Teardrops, para disgusto de mis amigos y regocijo mío. Yo sí quería que ganara.

"Es muy normal", "No me dice nada"... ya. ¡Pero es que no hay nada más! Y esta canción, eurovisivamente hablando, lo tenía todo: pegadiza, bailable, buena secuencia instrumental, voz agradable, buena puesta en escena y buena promoción. Un inciso para este último punto.

Mi hermana MD no es fan de Eurovision, pero por circunstancias de la vida, este año lo ha seguido enterito. Cuando escuchó la canción danesa me dijo: "Cris, esta canción me suena... ¿la han puesto en alguna parte?" "Pues no sé... A mí no me suena." "Búscalo, anda". Y no, no encontré nada. Hoy he vuelto a hablar con MD: "¡Cris, ya sé de qué me sonaba! En Divinity la han usado para promocionar Anatomía de Grey".

Ahora unamos los puntos todos juntos, ¿vale? Un canal español dirigido a un público principalmente femenino (Divinity), una de las series más populares que hay (Anatomía de Grey) y una canción pegadiza (Only teardrops). Si esta es la promoción que han tenido en España, no sé cómo han podido ganar... *modo sarcástico activado*.

Sin embargo, hay un motivo de celebración: Copenhague está cerca. Más cerca que Malmö, al menos, y definitivamente mucho más cerca que Bakú. Así que, como es costumbre, hemos vuelto a hacer promesa: "Si estamos en Europa el año que viene, iremos a Copenhague a verlos". Brillo en los ojos, juramento sellado con los meñiques y esperanza que nos durará hasta que el destino cruel nos separe de nuevo. O más bien, hasta que, aun estando en Europa, nos sea imposible ir por falta de presupuesto.

Pero eso poco importa. Nos hemos reunido, hemos cantado, hemos reído y nos hemos emborrachado. Y eso, a fin de cuentas, es lo que importa en Eurovision. Emborracharse, quiero decir. Cualquier excusa es buena.

Y si no, que se lo digan a los de Grecia...

4 comentarios:

  1. Desde que dejamos de enviar a Rodolfos Chiquilicuatres que no me interesa Eurovisión. Sin frikies autóctonos me resulta un tostón.

    Y no sabía que montaban esta clase de marketing para el concurso. No me extraña que la voten si les suena en el subconsciente. Si son capaces de manipularnos para esto no quiero ni pensar que harán para cosas importantes.

    Cualquier evento es bueno para montar una juerga. !Y supongo que el que apostó por España acabó conduciendo¡

    Saludos.

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  2. Hombre, pero la cosa es tomárselo en serio y llevar algo digno. Divertido no tiene por qué significar pasado de rosca y digno no tiene por qué significar un truco. Por poner un ejemplo, la canción de Serbia en 2010, "Ovo je Balkan". Era un poco friki, vale, pero era una buena canción. De todas maneras, lo de España es aún más triste: últimamente llevamos productos descafeinados para llenar los tres minutos que nos tocan y asegurarnos la derrota.

    A ver, lo de promocionar las canciones es normal. Por eso hay canciones favoritas: porque se han escuchado antes. En España lo de promocionar las canciones de Eurovision nos suena a chino porque no lo solemos hacer, ni con las ajenas ni con la propia. El año pasado sí se promocionó un poco más la nuestra, que era una buena canción, y los resultados se vieron claramente en la clasificación: quedamos décimos. Y sí, vale, a lo mejor nos llegan un par de canciones del resto de países. ¿Pero el resto? Solo los fans muy fans del nivel de mis amigos Noelia y Rafa las escuchan desde que salen, saben quién las canta y hasta qué otras canciones había candidatas. Eso ya depende del nivel de frikismo de cada cual.

    NADIE apostó por España. Y de hecho no apostamos: nos asignamos los países al azar. Por suerte, Granada es una ciudad pequeña y nadie volvía en coche. Bueno, Verónica, pero conducía su novio. Así que todos pudimos bebernos el Zubrówka sin remordimiento alguno.

    ¡Un saludo!

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  3. Sí, yo bueno, he visto Eurovisión siempre en casa, ya desde pequeña y es algo normal. En el caso de España de este año fue bochornoso, pero bueno, tampoco es algo que nos sorprenda a estas alturas con los personajes y las canciones que han llegado a mandar. Unos años mejor que otros. La que ganó este año fue bonita según creo, no la he vuelto a oir pero el festival estuvo bien. De los últimos años recuerdo con especial cariño cuando ganó Dima Bilan, el chico ruso en 2008 con "Believe" una canción digna de loa.
    Que actuación! La mejor que ha tenido el festival si es que daba gusto: fue un poema, con el patinador Boris, el Stradivarius y el guapo cantante vestido de blanco. Normal que ganara.
    De este año me he quedado flipando con Cezar creo que se llamaba. Que registro de voz tiene. Siento el rollo de "Believe" pero tenía que compartirlo. XD Saludos grandes de Anónimo. PDT. tus blogs me encantan, siento que me escuchan. (En la vida real no hay nadie interesante con quien hablar de estas cosas, por lo menos en mi caso, todo son ir a comprar ropa, concursos por ver quien está más delgada y pillar novio=terrorífico) .

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    1. No, lo de España es tema aparte. Y sí, "Believe" es una de las mejores puestas en escena de Eurovision. El patinador era Eugene Plushenko, aunque a mí me gusta más Alexei Yagudin. Coincido totalmente: fue un poema.

      Ay, a mí la actuación de Rumanía me dejó con la boca abierta, pero no la tengo en el iPod: no me gustó. Tenía voz... Pero no.

      Me alegro de que te guste mi blog :). Siéntete como en casa. Espero seguir leyéndote por aquí. Un saludo,

      Cristina

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!