miércoles, 28 de noviembre de 2012

Sugerencias a la RAE

Soy una firme defensora de la función descriptiva de la RAE. Para los no lingüistas o los que no están muy enterados del tema, quiere decir que la RAE no debe imponer nada, sino recoger y mostrar las palabras que la gente de la calle utiliza. No todos tienen cabida, principalmente porque muchos resultan ser modas pasajeras. Lo que no me gusta (ni a mí, ni a nadie) es cuando se ponen a prescribir (vamos, cuando nos dicen lo que tenemos que decir). Pero la idea de que la lengua está viva y de que la RAE nos va contando cómo va evolucionando queda clara.

Yo soy traductora, o por lo menos lingüista, y todo traductor tiene una relación de amor-odio con la RAE. Nos da los mismos sinsabores que ese ligue que no llama al día siguiente. Nos lo promete todo con sus definiciones con las que le callamos la boca a algún impertinente y todo es maravilloso... Hasta que traduces.

Un pequeño inciso para explicar que un traductor no hace un trabajo: hace tres o cuatro. Es lector activo del texto, documentalista (busca información en ambos idiomas sobre el texto para ayudarse), terminólogo (busca los términos equivalentes en ambos idiomas), traductor y revisor (y si es autónomo, además, es contable). Vamos a quedarnos con lo de terminólogo, porque "perro" es "dog", pero no hay una traducción para chorizo.

Ni para chorizo, ni para mil cosas. ¿Y qué haces entonces? Si lo dejas igual, mal, porque no se entiende. Si lo explicas, mal, porque puedes estar haciendo un añadido. Si lo omites, peor: incompetente. Pero hay una cuarta opción: acuñar un nuevo término.

Es una frase muy bonita y muy elegante, pero lo cierto es que lo hacemos todos. Yo, tú, tu madre, el banquero  y el que pide en la puerta del Mercadona. Porque acuñar un nuevo término, a fin de cuentas, es inventarse palabras para cubrir una necesidad. Neologismos, los llaman.

La mayoría surgen por la tecnología, cómo no. Otras tantas por la cultura popular. Y las más denostadas son las que vienen del inglés, los calcos. ¿Para qué quieres otra palabra, si ya tienes otra pura y castellana? Pues porque me gusta. Porque me ayuda a expresarme mejor. Pero eso los de la RAE no lo terminan de entender.

Este pedazo de tocho (comenta si has llegado hasta aquí) viene porque desde hace tiempo vengo observando que hay ciertos neologismos que merecen ser reconocidos con extrema urgencia. De ahí que dedique este post a la RAE con una serie de propuestas.

Propongo a la RAE que en su nueva edición introduzca el término estalquear. De stalk, se entiende. Es un verbo genial, ya lo usa mucha gente y tiene una connotación mucho más suave que "acosar". Acosar suena a delito. Estalquear suena a que te están prestando mucha atención. Ah, y guglear. Por favor, el verbo guglear merece ser reconocido ya. Todos gugleamos unas cincuenta veces al día como mínimo. "Buscar en Google" es demasiado largo, e incorrecto, porque seamos sinceros: es Google quien busca por ti.

Y como no solo del inglés viven nuestros neologismos, unos cuantos de mi cosecha: empiyanarse (del polaco "pijany", que significa "borracho") así como el adjetivo "piyanísima". Sí, solo en versión superlativa. Porque hay una diferencia enorme entre estar borracho y estar piyanísimo: la proporción alcohol/sangre que hay en tu cuerpo. Si el primero supera a la segunda, estás piyanísimo.

Antes de que me lluevan críticas, soy partidaria de adaptar la fonética extranjera a la grafía española, excepto en un caso muy concreto: cederrón. Cederrón (eso que veníamos llamando CD-Rom) es más poligonero que CR7, que ya es decir. Es una aberración lingüística, un oprobio, una deshonra. Es una palabra fea. Y la lengua española no lo es. Por eso debe desaparecer.

Y hasta aquí mi lista de propuestas a la RAE en el hipotético caso de que alguno de sus miembros lo lea. "Limpia, fija y da esplendor" es un eslogan cojonudo para Ariel, no para promocionar una lengua. Y ya puestos, si me queréis mandar un autógrafo de Reverte (o a Reverte entero), os lo agradecería enormemente. Lo gugleo a menudo, lo estalqueo en Twitter y me empiyanaría con él. He dicho.

6 comentarios:

  1. ¿Sabes lo que más me gusta de esta entrada? Lo bien que está redactada. En estos tiempos de zozobra económica, ideal y lingüistica, da gusto leer algo asi, aunque no esté del todo de acuerdo.

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  2. Muchas gracias por la aportación :). Sin embargo, me gustaría saber en qué no estás de acuerdo. También me gustaría saber quién eres porque pese a haber cotilleado tu perfil no estoy del todo segura. Espero que no se confirmen mis sospechas. En cualquier caso, si te ha gustado esta entrada, te invito a quedarte y a leer la anterior a esta. El resto te las puedes saltar. Un saludo y, de nuevo, muchas gracias.

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  3. Me ha encantado tu entrada. ¿Tienes otros blogs aparte de este?

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  4. Sí. Convenientemente censurados :D. A ver si empiezo a actualizar más seguido. Los antiguos blogs pertenecen a otros momentos de mi vida y no encajan con este. Así que los oculté. En cualquier caso, muchísimas gracias por leer y comentar. ¡Un saludo!

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  5. he llegado hasta aquí :P

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  6. y despues de leer esto, me estoy aguantando las ganas de stalkearte xD

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Citando a la gran Carmen Pacheco: no seas un lurker, ¡comenta!